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MARIHUANA: Análisis medicinal

Titulando "La marihuana fumada no es medicina", la DEA aporta sustento a las afirmaciones de Izaguirre

CARTA ARGENTINA (CA)
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Carta 407
Nacional
Política - Narcotráfico - Cartas de Lectores
Buenos Aires - Argentina - 21/11/06 - 05. 56 p. m.

¿EL HUMO DETRÁS DE LA CORTINA POLÍTICA O LA POLÍTICA DETRÁS DE LA CORTINA
DE HUMO? (Segunda entrega)

por Carlos M. Duré
cmd@cartaargentina.com.ar

Marihuana: la DEA y la UNDOC se originan en estas estadísticas.

El país más preocupado por el consumo interno de drogas es Estados Unidos.
Por lo menos, es el país que hace más manifestaciones públicas de que está
preocupado.

Las últimas estadísticas de la DEA (agencia anti narcotráfico) dicen en la
"Posición de la DEA sobre la marihuana", subtítulo:"Dependencia y
Tratamiento", que la marihuana como droga de iniciación ha aumentado su
consumo del 32 al 65% entre 1993 y 2003. Agrega que en el 2003 entraron en
tratamiento por adicción púberes y adolescentes de 12 a 17 años en mayor
proporción que a causa del consumo de alcohol u otras drogas.

Una dudosa distinción del primer mundo

De acuerdo con las estadísticas del año pasado difundidas por la UNDOC
(agencia de las Naciones Unidas contra el narcotráfico), EE. UU. es el
mayor consumidor del mundo de toda clase de drogas. Expuestos el 1 de julio
de 2005, estos datos revelan que entre los escoltas se encuentran España
(2,7% de la población), Inglaterra (2,1) y Argentina (casi el 2%). Las
estadísticas norteamericanas llegan a lo minucioso cuando discriminan los
niveles de consumo por colegio secundario. Salvo solitarios intentos, la
Argentina carece por completo de estadísticas propias.

La droga en el oficialismo y en la oposición

En la Argentina se atribuye a algún cacicazgo peronista -y al punterismo en
que se apoya- superponer las finanzas partidarias con el narcotráfico y a
la retribución de ciertos agitadores con alguna droga funcional. Es visible
para cualquier habitante de los barrios populosos.

Pero el fenómeno - cuando menos el consumo - involucra a casi todos los
partidos políticos.

La edad, la extracción y el ámbito social de los jóvenes consumidores de
marihuana en la Argentina coincide con el perfil de captación de adherentes
de izquierda. Esto es un hecho social no originado en la ideología. Pero
que al hacer ésta concesiones, urgida por la necesidad de retener bases
juveniles en sus vaciadas organizaciones partidarias, termina asimilando la
estupefacción de la marihuana a una forma de rebelión comparable a la
insurgencia, a un piquete de huelga o a la abolición de la propiedad
privada de los medios de producción.

En la opinión del Partido Comunista, publicada el 6/7/05 (5 días después
del informe de UNDOC) en el diario El Norte, de San Nicolás,"se ha
instalado cada vez con más fuerza el consumo de drogas, especialmente en
los sectores juveniles, donde más de un 50 por ciento lo hace." Propone la
depenalización del consumo de drogas.

Algunas contradicciones

El documento es demasiado extenso para este limitado espacio, pero el
lector lo tiene a su disposición en el archivo de CA (ver
http://www.cartaargentina.com.ar/servicio_informativo_view_show.php?id=477
). Allí dice entre otras cosas: " La despenalización de la tenencia de
drogas permitiría focalizar en el verdadero problema: el narcotráfico." Sin
embargo, más adelante dice: "Si se legaliza el consumo y el comercio de
algunas drogas, como la marihuana, que es menos adictiva que el alcohol, el
tabaco y la cafeína, se podrían cobrar impuestos, que significarían
recaudación que se podría invertir en campañas..." de toma de consciencia y
de salubridad.

Es decir, en un lado dice que hay que luchar contra el enemigo principal -
el narcotráfico - y en otro que hay que legalizarlo para cobrarle impuestos.

La afirmación de que la marihuana es menos adictiva que el alcohol y el
tabaco se contradice con las estadísticas de la DEA apreciables más arriba.
También el PC afirma que la despenalización permitiría disponer de
estadísticas más precisas No obstante, EE. UU., que reprime la tenencia de
1 a 49 plantas de marihuana o menos de 50 kg con 5 años de prisión al
primerizo y 10 al reincidente, parece tener datos bastante actualizados.

El atenuante patológico del consumo de marihuana, su uso terapéutico
eventual, antes que argumentos serían subterfugios similares a la
resignación ideológica del PC frente a una de las peores armas de
fragmentación de la unidad de los trabajadores (como el alcoholismo, el
individualismo, el sectarismo) aprovechadas a conciencia por el mismo
sistema en que se originan como efectos colaterales.

Otros referentes del progresismo que promocionan este aspecto de la
marihuana son criticados por la Asociación Antidrogas de la República
Argentina.

Por letra de su presidente, Claudio Izaguirre, en un artículo enviado a CA
y bajo el título "La mentira de la marihuana medicinal" (ver
http://www.cartaargentina.com.ar/servicio_informativo_view_show.php?id=482
), la A. A. R. A . - que ya venía refutando al respecto a la Ministra de la
Corte Suprema, Carmen Argibay - dice en alusión al proyecto de ley en
defensa de la marihuana medicinal presentado por las diputadas Graciela
Rosso, Diana Conti y Marta Susana De Brasi en el expediente 1453 - D -
2006: " La FDA (Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos)
aprobó un medicamento de extracción cannábica de nombre MARINOL, que tiene
las propiedades que estas diputadas promocionan y que se puede aplicar hoy
en Argentina, no se entiende para que propósito lanzan este proyecto de
picadura de marihuana medicinal."

Soros, el PC y el progresismo oficial coinciden en la fumata

Titulando "La marihuana fumada no es medicina", la DEA aporta sustento a
las afirmaciones de Izaguirre y añade que ningún Estado norteamericano
permite el tráfico de la droga, ni siquiera aquellos que han legalizado su
consumo por debajo de los 20 gr.

Oklahoma es uno de esos Estados legalizadores como resultado de la campaña
electoral del 2000 impulsada por George Soros. Y a propósito del magnate,
Claudio Izaguirre dice en su artículo que las diputadas "bailan al ritmo de
George Soros".

Podría haber un solo estratego detrás de la controversia

Muchos pueden sorprenderse al descubrir una política condescendiente con
una droga dura como la marihuana en el Partido Comunista, legisladores
progresistas y un gran prestidigitador de inversiones del neoliberalismo.
Pero ¿es posible que las campañas a favor y en contra de la despenalización
de la marihuana respondan sin proponérselo a estrategias del fabuloso
negocio del narcotráfico? ¿Se pueden aplicar categorías marxistas como la
división técnica y la división internacional del trabajo al emporio de los
narcóticos?

Al fin y al cabo, legal o furtivo, el narcotráfico se rige por casi todas
las leyes del capitalismo. Sólo la adicción trastrocaría la ley de oferta y
demanda.

(Fin de la carta)

www.drwebsa.com.ar/aara
http://personales.clipsite.com.ar/IZAGUIRRE/IZAGUIRRE.htm